
Autor
Equipo de Stratós Investigación y Comunicación
Una red semántica es una herramienta valiosa dentro del proceso de investigación cualitativa. Además de que permite visualizar conexiones entre ideas, ayuda a entender cómo las personas interpretan el mundo que las rodea.
A pesar de su utilidad, muchos estudiantes e investigadores no saben cómo hacer redes semánticas. La buena noticia es que hoy existen herramientas digitales que pueden ayudarte con ello. Una de las más utilizadas es ATLAS.ti. Sigue leyendo y conoce más.
¿Qué es una red semántica y para qué sirve?
Las redes semánticas son estructuras mentales que representan cómo las personas comprenden y organizan el significado de conceptos, fenómenos u objetos. Se consideran una técnica híbrida, ya que combinan elementos cualitativos (interpretaciones) con cuantitativos (frecuencia).
Estas redes sirven tanto para mostrar el pensamiento colectivo como los procesos de cambio cultural o contextual. Por ello, cambian con el tiempo, la identidad o el entorno.
ATLAS.ti y redes semánticas: ¿cuál es su relación?
ATLAS.ti es un software de análisis cualitativo asistido por computadora, basado en los principios de la Teoría Fundamentada, propuesta por Glaser y Strauss. Este enfoque plantea que:
- La codificación debe hacerse progresivamente, empezando con categorías simples hacia conceptos más abstractos.
- Es necesario identificar relaciones entre las categorías que surgen del análisis (por ejemplo: causas y efectos, o problemas y soluciones).
Las personas construyen significados a través del lenguaje. Lo que hace ATLAS.ti es codificar el lenguaje para analizar dichos significados. Asimismo, estas redes muestran cómo se conectan los conceptos en la mente; ATLAS.ti exhibe la manera en que se relacionan los códigos (conceptos).
¿Cómo hacer una red semántica en ATLAS.ti?
Antes de construir una red, debes definir los conceptos que vas a investigar. Estos deben tener un significado connotativo distinto o variable dentro de un grupo específico. Por ejemplo, el significado de “pobreza” puede variar entre personas de clase media y personas de clase alta. Ya que lo tengas claro, puedes empezar:
Paso 1: crear la red
Hay dos maneras para hacerlo:
| Opción 1 | Opción 2 |
| 1. Ve a la pestaña “Inicio”. | 1. Haz clic en el botón “Redes”. |
| 2. Abre el menú de “Crear entidades”. | 2. Selecciona “Crear red” desde la cinta superior. |
| 3. Elige “Crear red”. | |
| 4. Escribe un nombre para tu red y haz clic en “Crear”. |
Paso 2: agregar nodos
Los nodos componen tu red: puede tratarse de códigos, documentos, citas, entre otros. Para agregarlos, debes:
- Ir a la pestaña “Nodos”.
- Hacer clic en “Agregar nodos”.
- Aparecerá una lista. Usa el buscador para encontrar lo que necesitas.
- Hacer doble clic, arrastrar y soltar, o dar clic en “Agregar” para incluir los nodos a tu red.
Paso 3: seleccionar y organizar nodos
Una vez hecho esto, debes seleccionar los nodos para poderlos conectar, editar o mover. Puedes seleccionar nodos de forma individual (haciendo clic sobre cada uno), o seleccionar varios al mismo tiempo (usando la tecla Ctrl o Cmd).
Al combinar la técnica de red semántica con herramientas como ATLAS.ti, puedes llevar a cabo investigaciones más rigurosas, visuales y dinámicas. Si necesitas una mano con ella, en Stratós estamos listos para atenderte.
Fuentes:
ATLAS.ti. (s.f.). ATLAS.ti 9 Windows – Guía Rápida. ATLAS.ti [página web], ATLAS.ti. (s.f.). ATLAS.TI 23 Windows – Guía Rápida. ATLAS.ti [página web], Castañeda, A. (2016). Las redes semánticas naturales como estrategia metodológica para conocer las representaciones sociales acerca de la investigación en el contexto de la formación profesional de los comunicadores. Estudios sobre las Culturas Contemporáneas, XXII(43), 123-168, Vera, J., Pimentel, C., & Batista, F. (2005). Redes semánticas: aspectos teóricos, técnicos, metodológicos y analíticos. Ra Ximhai, 1(3), 439-451, Verd, J. (2005). El uso de la teoría de redes sociales en la representación y análisis de textos. De las redes semánticas al análisis de redes textuales. Empiria Revista de metodología de ciencias sociales, 10, 129-150.